Tuesday, 29 November 2011

Bourdieu, la reproducción I


Quisiera reflexionar en viva voz sobre algunos aspectos que siempre me han llamado la atención sobre P. Bourdieu y que las explicaciones de Varenne  me han presentado de forma conjunta y sucinta.

Nos explica Varenne las tres corrientes de las que se inspira Bourdieu, el marxismo, el estructuralismo y de Weber, los tipos ideales.

De un cierto marxismo parece tomar el papel determinista de las clases sociales, del estructuralismo toma la organización sistemática de hábitos y conductas, así como la construcción de perfiles culturalmente definidos. Finalmente, de Weber aprecia la importancia de los tipos ideales, en el sentido de que la relación entre la conducta individual y la conducta social representa una relación causal que va de lo social a lo individual y de lo individual a lo social gracias a la cual el sistema de dominación social se reproduce.

Tenemos, por tanto; la conducta, el poder de las clases sociales y la costumbre, pautas sociales adquiridas.

Esta trilogía de variables permiten definir tres dinámicas diferentes: la que va de una conducta individual a una social; la que va de un máximo a un mínimo poder de clase y la que va de un mínimo de costumbre a un máximo de costumbre.

Estas tres dinámicas forman parte de un haz de fuerzas que tienen como único fin la reproducción del sistema social.

Podríamos decir que del mismo modo que las tres influencias recibidas sintetizan en Bourdieu,  también podríamos observar en qué se aleja de los troncos epistemológicos mencionados.

Es decir, cuánto se aleja de Marx, de Saussure,  de Weber.
Del marxismo se distancia en la medida que, tal como nos explica Varenne,  quiere huir del determinismo social, donde la condición de clase determina la conducta de los individuos con su sello de clase.

En este punto creo que su distancia es relativa puesto que adopta un reconocimiento de la categoría clase social como variable integradora, casi reguladora del subjetivismo. Para Marx la categoría clase social, refleja el poder que la división social del trabajo  generada a partir de la propiedad sobre los medios de producción,  es recogida en las estructuras políticas, ideológicas y culturales, las llamadas superestructuras por Althuser.

El problema central para Bourdieu es desligar, la cuestión del poder de las clases, de la determinación social o determinismo social. Dicho de otro modo, del por qué nuestras conductas han de responder mecánicamente a lo que nuestra condición social nos dicta. Bourdieu se niega a aceptar que nuestra conducta está bien explicada una vez entendemos el mecanismo mediante el cual se genera la división social. Se niega a aceptar que nuestro origen social nos hace como somos pero no en general, sino individualmente. Quiere explicar que existe un mecanismo que actúa desde dentro de los individuos, no desde fuera, para hacer efectivo ese control, ese poder de la clase social.

Del Estructuralismo se aleja en la medida que la mera clasificación supone un cierto determinismo genérico. Recoge los aspectos formales, el sistema de observación y clasificación de la realidad observada, parte de dicha realidad experimental y trata de encontrar los paralelismos formales de la misma. Sin embargo, no queda satisfecho con una explicación paramétrica, con un cuadro de tendencias, con un prototipo social. Otra vez, huye del determinismo, pero esta vez del determinismo formal. Bourdieu busca explicar el mecanismo intersubjetivo que nos alinea en una determinada categoría. Va tras los procesos de dentro a fuera.

Finalmente, de los tipos ideales de Weber recogerá su potencial causal. La relación causal no viene determinada por la naturaleza intrínseca de la realidad fenoménica, sino de la relación cuya observación analítica advierte. Este tipo de relación causal provee a Bourdieu de una herramienta con la que desarrollar el vínculo entre la conducta social y la conducta individual. Actuará ejerciendo una función lógica dado que no se fija en la lógica intrínseca de la realidad material de los individuos socializados, es decir que viven en sociedad, sino que se fija en las cualidades intelectivas, adquiridas a través de los hábitos y del lenguaje. Dichos elementos no son fenómenos tangibles, sino productos resultantes de la elaboración cognitiva y cultural humanas.  Lo que pone en relación a los individuos con la sociedad no son los aspectos materiales de su existencia. Comer, descansar, trabajar.  Sino que lo son, comprender, entender, expresar, valorar, justificar, etc. . La única lógica que permite relacionar variables intangibles es la lógica relacional de los tipos ideales. Sin embargo los tipos ideales de Weber son utilizados para relacionar la realidad tangible con una fundamentación intangible. 

La lógica de Weber, en relación con los tipos ideales, recuerda la lectura platónica de la caverna. La realidad es una mala e imperfecta copia de las formas puras. Sólo podemos compreder la realidad a partir del grado en que se aproxima al extremo ideal o puro del modelo. Weber plantea la función de los tipos ideales, no como meros modelos sino como un instrumento válido para explicar la naturaleza imperfecta de la realidad. Así, el capitalismo, con sus ajustes entre oferta y demanda, donde el equilibrio es perfecto, constituye una copia tangible que se aproxima al equilibrio entre la acción de los hombres y la voluntad de Dios, entre la fe intangible y el éxito tangible. 

En ese sentido, Bourdieu se aleja del uso que hace Weber de los tipos ideales porque sus tipos ideales son, en realidad, prototipos explicativos entre opuestos extremos de un mismo valor intangible o abstracto; el habitus, el capital cultural, el campo. El habitus o grado de interiorización de la cultura dominante. El capital cultural o grado de interiorización de valores, conocimientos y lenguaje comprensivo. El campo o posicionamiento relativo del poder de las clases en un determinado aspecto de competencia.

Finalmente, la tríada de Bourdieu explica el proceso de reproducción de la clase social. Aquí el determinante de la reproducción no es su modo de producción de tangibles, al estilo del marxismo, sino el modo de producción de intangibles. Este modo de producción del capital cultural se realiza en el campo de la creación cultural, la moda, la literatura, los deportes. Se impone através del habitus o conjunto de pautas adquiridas e incorporadas a las mentes a través de la educación o violencia simbólica, alcanzando su éxito en el mismo instante en que las clases dominadas participan del consumo de dicha cultura. Así, alienadas, nunca pueden salir del círculo de la dominación.

Agradezco cualquier crítica o comentario esclarecedor al respecto.

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