Tuesday, 22 November 2011

La condición social del investigador.


Estimada/os compañera y compañeros:

Me voy a atrever a responder al reto que nos lanza Silvina para explicar la idea clave segunda.

Por lo tanto, según esta perspectiva general del interés técnico del conocimiento, la objetivación a la que llevan las teorías que les son propias a las ciencias más puras debe concebirse como elaborada en plena continuidad con la de esos objetos que, por el contrario, son pre construidos –razón por la cual parecen naturales o dados de antemano-  y que aparentemente sólo encuentran, controlan y manipulan  las ciencias aplicadas.”

Creo que sería bueno ubicar a Habermas en este tema de la metodología.

Habermas fue alumno de Herbert Marcuse, que a su vez, fue alumno de Max Horkheimer. Con ello estoy diciendo que Habermas representa a un sector de los descendientes de la llamada "Escuela de Frankfurt". La característica principal de dicha Escuela fue su oposición casi frontal al neopositivismo lógico. Principalmente en lo referente a la cuestión de los valores instrumentales y los valores finales.

Es decir, la diferencia entre los valores como medios versus valores como fines. Dicho dilema arranca de la concepción weberiana de los valores, ya que, de ella se desgrana la Sociología que sostiene la progresiva transformación de las sociedades complejas. Esto es, a mayor complejidad mayor necesidad de racionalización de los procedimientos organizativos de la sociedad. Según ello, cuanto más compleja es una sociedad la importancia de porqué y para qué se hacen las cosas queda subyugada a la importancia del cómo se hacen las cosas. Esto último es lo que se llama al valor instrumental o los valores como medio.

Según la Escuela de Frankfurt, las sociedades complejas tienden a sustituir los fines por los medios y esa tendencia obedece a una forma de pensamiento social que cosifica a la sociedad humana.
Así pues, la sociedad, en tanto cosa. En el sentido de Durkheim, es decir de actitud mental mediante la cual podemos distanciarnos de aquello que convertimos en objeto de estudio.

La sociedad cosificada por el pensamiento funcionalista durkeimiano.  Lo que importa es la función social, el cómo funciona. Esconde, en verdad, los presupuestos teóricos que ubican al investigador en el modo de analizar la sociedad. Es decir, la visión del observador está contaminada porque el observador vive y está influido por la sociedad. No puede pensar al margen de la sociedad. Ni independizarse mediante un acto de buena voluntad. No puede decidir que lo que observa es objeto independiente de la voluntad humana, porque la decisión de observar, analizar y hasta de elegir el objeto de estudio viene precedida por una determinada condición social. La que vive el propio investigador cuando se pone a analizarla.

De esta guisa llegamos a la siguiente conclusión. Las teorizaciones de lo social están conectadas con la práctica social. El conocimiento teórico surge de las necesidades prácticas pero las necesidades prácticas no pueden solventarse sin conceptos, variables y métodos previamente definidos, delimitados, purgados por el razonamiento y la crítica.

A las ciencias aplicadas dichos instrumentos metodológicos (técnicas, variables, marco de referencia, etc..) se les presenta como dados porque la finalidad principal de las ciencias aplicadas es manipular la realidad. Sin embargo, para que dichos instrumentos metodológicos sean verdaderamente eficaces deben ser depuradas y pre-construidas por la razón.

Espero haber contribuido a aclarar tu duda y si no lo he conseguido, agradezco cualquier otra aclaración que me ayude a entenderlo mejor.

Gracias.


No comments:

Post a Comment

Gracias por sus críticas y sugerencias.