Monday, 12 November 2012

HASTA QUE HAYA MUERTOS....

Desde las primeras convocatorias "toma del Congreso" a las sucesivas intentonas de  culpabilizar a los manifestantes del estado caótico del Estado. Una frase ronda la cabeza de gentes en ambos lados del espectro político. "..hasta que no haya muertos..."(...) "no estarán tranquilos".
Lo cierto es que la lectura de dichas expresiones vista desde ambos lados del espectro político viene a fijar la atención sobre los actos de protesta, como el ejemplo más claro de la lucha de clases, del conflicto de intereses entre las clases sociales y el cuestionamiento del liderazgo de los partidos que hacen o han hecho políticas favorables a las clases privilegiadas de este país.
Pero los muertos no han aparecido primero en las manifestaciones.
Los muertos vienen rezumando, como de una pústula infecta, entre las listas de enfermos que son derivados a oncología por un retraso en la atención de la prevención, ya que las listas son anuales. 
Los muertos que se derivan de los desahuciados, de los conflictos matrimoniales no resueltos mediante una salida digna de un divorcio, ya que abandonar el hogar supone entrar en la marginación, sin empleo y sin casa.
Los muertos también aparecen cuando la desesperación lleva a un aumento del suicidio.
Pero los muertos también aparecen como víctimas del amiguismo, del favoritismo, del mirar a otro lado cuando se trata de ayudar al empresario amigo y no vigilar ni controlar la actividad de ocio. 
Cuando los muertos son ex-concejales que se suicidan por un desahucio, parece que también forman parte de esta extraña morgue.
Para encuadrar esta serie de acontecimientos, cada vez más habitual en nuestro país, basta con recordar a ese documental "In side Job" donde el Presidente del Banco Nacional de China afirma que después del final de la Guerra Fría, los ingenieros que antes se dedicaban al diseño de la geoestrategia militar y política, habían dirigido sus diseños hacia una geoestrategia financiera.
Teniendo en cuenta que la guerra produce muertos por el uso del armamento militar, deberíamos deducir que los muertos que contamos como efecto de la crisis son producto de la guerra de clase que las grandes firmas de la oligarquía internacional ha decidido poner en marcha para garantizar su supremacía absoluta.
Y, en definitiva, van ganando ellos.


1 comment:

  1. Julio, estoy totalmente de acuerdo contigo. Lo que de verdad siento es que si esto llega a límites que ninguno deseamos, los peores parados seremos siempre los mismos.

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