Monday, 27 June 2016

Y AHORA... ¿QUÉ?.....


Cuando Podemos despertó al electorado desencantado con la democracia, a través del movimiento 15M y la posterior agregación de toda clase de antiguos militantes de la izquierda comunista, desencantados y desperdigados. Unos venían del PSOE, otros de IU, otros de otras pequeñas formaciones y otros de sus casas.
Cuando Podemos y el discurso de un dirigente con la personalidad y la capacidad de arrastre del electorado descontento tuvo el éxito electoral que progresivamente ha ido ampliándose. No parecía que los debates sobre principios o fundamentos ideológicos de la formación política que canalizaría dicho descontento, fuera lo más importante.
Como tuve ocasión de mostrar hace dos años, la necesidad de reaccionar ante una pérdida sistemática de derechos se convirtió en la causa principal.
Hoy, después de unas segundas elecciones, vemos que el país sigue igual.
Escondidos tras los debates sobre la ley electoral o referencias a un cambio de modalidad de la circunscripción electoral. O cualquier otra nube de humo que nos planteáramos, no deberíamos negar algunas cuestiones básicas sobre las que tenemos que sacar lecciones.

La primera de todas es que no podemos ofrecerle al país una esperanza de cambio basada en la bondad natural del hombre. "Nosotros los buenos..." "Ellos los malos.."
Como todos los pronunciamientos fundamentados en los Derechos Humanos, éstos no son más que la formulación de los derechos en relación con el pensamiento ideológico de la burguesía revolucionaria del siglo XVIII.
Tienen su contenido burgués en su idealismo ingenuo. En la defensa de principios al margen de su significado real en la estructura del sistema capitalista.

La segunda, es la opción por un modelo de capitalismo reformista. Una versión del llamado capitalismo con rostro humano. Otra falacia como ésta subyace en el mensaje de que se puede hacer una economía capitalista tolerando cierta injusticia social, siempre y cuando no sea excesiva.

La tercera es cuando lo que queremos es aunar fuerzas para imponer nuestro discurso. El discurso, se llama Socialdemócrata, Populismo de izquierda, Izquierdas, etc..

Creo que fue Confucio quien dijo que cuando el sabio indica la luna, el tonto mira al dedo. Pues en Podemos se han dedicado a anteponer el discurso identitario por encima del objeto hacia el que se señala. Pero el problema no está en que la gente mira el dedo, sino que el partido ha centrado sus esfuerzos en mostrar el dedo sin un objetivo claro de cambio. De ahí las constantes críticas de "son lo mismo.." "al final quieren quitar a unos para ponerse ellos...." La gente y me refiero a todo tipo de gente, miraba al objeto y no veía nada.

No ha habido un discurso anti capitalista y pro socialista. El dedo, es decir, quién lo dice, ha sido más importante que el qué dice.
Los cambios sin el apoyo social son otra de las características de los errores que venimos señalando. Cuando se ofrece un cambio real, este tiene que verse, pero las organizaciones de Podemos no han asentado sus bases sobre el movimiento asociativo real. Aunque los descontentos identifiquen a Pablo como uno de los suyos, la alternativa a lo que lleva al descontento no puede ser de longitud tan corta que no se pueda ver la naturaleza del mal que les aqueja. Porque el mal, no lo olvidemos, radica en el sistema capitalista que es el verdadero expropiador de la propiedad individual y el que ve los objetos de consumo (viviendas, coches, alimentos, vacaciones, etc...) como mercancías, eso es lo que lleva a que cuando el salario es la única fuente de sostén de la vida del consumo, sean los que lo pierden, es decir los trabajadores, los que se quedan sin su casa, su coche o vacaciones.

Por tanto, una explicación del malestar no puede estar en el malestar mismo. Igual que una enfermedad no se explica por los síntomas, sino al revés. Los síntomas se explican por la enfermedad.

La capacidad de movilización contra el sistema no puede ser solo política, también debe ser social y principalmente la de los trabajadores. Con o sin sindicatos, los círculos deben tener claro cuál es el objeto contra el que nos unimos para luchar. Y no puede ser el signo de identidad "la gente.."

La política no puede ser simplemente el discurso de los que no saben distinguir entre explotados y explotadores. Porque refleja el discurso de los que peor conocen al enemigo.

Otra de las características del discurso errático que se ha mantenido, es la falta de comprensión del papel que el capitalismo tiene en cada país. El capitalismo tiene sus vínculos internacionales pero sigue teniendo, especialmente en su comportamiento sensible, lo que vemos y vivimos día a día, el aspecto que la estructura económica y social tiene en  cada país (su composición social, distribución poblacional, explotación de recursos y grado de desarrollo de los sectores productivos, entre otros)

La búsqueda de asesores y constructores de modelos a partir de economistas encumbrados en los premios nobeles, no es una forma de mostrar entendimiento de lo dicho anteriormente. Se sigue pensando en imitar modelos avalados por una supuesta sabiduría intelectual. Pero, de la realidad cotidiana no se sabe gran cosa, salvo promesas y recetas macro económicas más o menos imaginativas.

Dicho esto, ahora me quiero referir, muy brevemente, al comportamiento de los líderes una vez conocido el resultado. Respecto de ello, solo apreciar que cuando se busca la causa de los resultados obtenidos en fuerzas externas, no se tiene en cuenta el balance de la realidad, formado por la combinación de fuerzas externas e internas. Como en el fútbol, se ganan y se pierden partidos, cuando la acción propia se combina con la acción del contrario.

Pues bien, en este caso, el PSOE continua buscando la causa de su derrota en la existencia de Podemos, pero olvida que, en la campaña, se dedicó a convertir a Podemos en su verdadero enemigo. Podemos, atacó al PP, pero gran parte de su discurso interno fomentó la esperanza en el llamado sorpasso (palabra poco utilizada y que resulta llamativo su uso....) al PSOE. Por tanto no puede olvidar que se lo buscó de enemigo. En cuanto a Ciudadanos, su discurso conciliador con el PP dió por desactivado lo único que le convertía en oposición al PP, el discurso anti corrupción. En clave interna debilita parte de su electorado pero reforzó su afinidad con el PP. Finalmente, El PP, castigado en el discurso de la opinión pública, o en parte de ella, se ha beneficiado del frente "unidos contra PODEMOS"...alimentado por el PSOE, Ciudadano y PP, recupera parte del electorado que Ciudadanos contenía.

En definitiva, este país sigue expectante ante un inminente zarpaso de las políticas de austeridad, viviendo en la impunidad fiscal y ejerciendo un capitalismo latifundista, monocultivo del cemento, endeudado energéticamenente y alentado por una lucha de clases descabezada, eso si, con muchos hastiados y movimiento protesta.....

En mi opinión....



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